El diputado provincial Antonio Riestra presentó un amplio pedido de informes sobre distintos aspectos que rodearon la muerte del camionero Iván Podevils, ocurrida el viernes de 30 de abril de 2010, en la playa de camiones San Miguel ubicada en la ciudad de Puerto General San Martín. Se requieren datos sobre las normas que regulan la fumigación de cereales sobre los camiones, controles o inspecciones realizadas en las playas de estacionamiento, dispositivos de emergencia médica, casos de intoxicación y uso de fosfina para fumigación.
Iván Podevils, oriundo de la localidad de Clucellas, falleció el viernes 30 de abril pasado, en la playa de camiones San Miguel, ubicada en jurisdicción de la Municipalidad de Puerto General San Martín. Según denunció la Federación Argentina de Transporte Automotor de Cargas (Fatac) este camionero habría muerto intoxicado, luego de que el camión y su carga fueran fumigados mientras aguardaban descargar los cereales que transportaba. Varias fuentes del sector, coincidieron en señalar, que la fumigación que se llevó a cabo en el camión de Iván Podevils responde a una práctica habitual no regulada y sumamente peligrosa que se realiza antes del ingreso de los granos a las terminales portuarias.
Frente a estas evidencias, el diputado Antonio Riestra declaró que “esta peligrosidad ha quedado de manifiesto en varias denuncias realizadas por la delegación de San Lorenzo del Sindicato de Camioneros de Santa Fe, que según sus estimaciones provisorias, tres o cuatro camioneros han perdido la vida como consecuencia de estas fumigaciones sobre los vehículos. Estas mismas situaciones fueron relatadas por representantes de organizaciones defensoras del medio ambiente del sur de nuestra provincia”, aseguró el legislador del partido PARES.
“Lo grave de esta situación, es que en el afán de obtener una reducción en los costos se ponga en riesgo la salud y vida de los chóferes de carga. La fumigación de los camiones se realiza plantas cercanas a las terminales, a un costo determinado, y durante un lapso de 36 a 48 horas, lo que demanda que el camionero quede varado y deba afrontar comida y alojamiento. Por esto, la misma empresa de fumigación ofrece un servicio más económico directamente sobre el camión, pero que acarrea mayores riesgos para las personas”, agregó Riestra.
Otro dato preocupante es que el producto que se utiliza con más frecuencia para estas fumigaciones, es la Fosfina (sólido a base de fosfuro de aluminio), donde una de las principales características de este elemento es que es letal para todos los estados de desarrollo de los insectos, pero también, es tóxico para los seres humanos y toda clase de animales. Por ello, los fabricantes y aplicadores recomiendan que el reingreso de las personas al área tratada deba ser como mínimo de 36 a 48 horas después de la aplicación.
La fosfina se introduce en forma de pastillas en las cargas y al tomar contacto con el oxígeno se desvanecen y producen emanaciones de gases tóxicos que matan los ácaros, gorgojos o carcomas y si el cereal es de mala calidad se fumiga dos veces, primero en los silos de acopio, mientras se aguarda para ser transportado y luego, si en el puerto se verifica que el grano aún contiene gérmenes se vuelve a fumigar arriba del camión.
Riestra sostuvo que la pastilla de fosfina se vende libremente y sin receta en cualquier comercio del ramo, a pesar de que el Ministerio de Salud de la Nación emitió el año pasado la Resolución 456, que prohíbe la producción, importación, comercialización, cesión gratuita y/o uso de este compuesto químico.
Según señala la citada norma nacional, “la utilización de Fosfina a través del uso de Fosfuros metálicos es una práctica habitual en el agro cuya regulación corresponde a las autoridades de control de la SECRETARIA DE AGRICULTURA, GANADERIA PESCA Y ALIMENTOS pero también encuentra espacio en campos de la fumigación urbana e intradomiciliaria, actividad que expone a población laboral y general a un riesgo injustificable”, ya varios países (BELGICA, BELICE, CHINA, JAPON), han prohibido su utilización.
El diputado agregó que todos los años se movilizan miles de camiones por la zona de las terminales portuarias de la provincia, y que la práctica que le costara la vida a Iván Podevils se encuentra peligrosamente extendida, y que por tanto, resulta indispensable avanzar en la investigación de los casos conocidos y sospechosos, para poder regular esta peligrosa actividad que afecta a uno de los eslabones del sector agroexportador de la provincia.
El pedido de informes esta dirigido al Ministerio de la Producción, el Ministerio de Trabajo y el Ministerio de Salud, y apunta a conocer distintos aspectos vinculados a la fumigación de cereales sobre los camiones, autoridad competente en la materia, controles o inspecciones realizadas en las playas de camiones, existencia de Comités Mixtos de Higiene y Seguridad Laboral, dispositivos de emergencia médica, casos de intoxicación por fosfina, y eventuales fallecimientos por estas causas.
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